Cuidado diario de los audífonos | UCSF EARS
DISPOSITIVOS

Cuidado diario de los audífonos

Una rutina sencilla para mantener el sonido claro, reducir reparaciones evitables y ayudar a que sus audífonos funcionen de forma confiable, además de una lista segura de resolución de problemas cuando algo “no suena bien”.

Para qué sirve esta página

  • Mantener el sonido claro reduciendo dos problemas comunes: cerumen y humedad.[1][2]
  • Resolver problemas comunes rápidamente (sonido apagado, sin sonido, silbidos) con una lista segura antes de pensar que el dispositivo “se descompuso”.[2]
  • Manejar correctamente situaciones de seguridad, especialmente el riesgo de ingestión de pilas tipo botón o moneda en hogares con niños o mascotas.[4][5]

¿Usa audífonos de venta libre (OTC)? Esta rutina sigue siendo útil, pero su guía del usuario puede incluir pasos específicos para su modelo. Si algo no funciona después de estas revisiones, use la línea de apoyo de su dispositivo o comuníquese con un profesional de la audición.[2]

Cuándo usar la guía de Emergencia

  • Cambio repentino o pérdida de audición (de horas a aproximadamente 3 días), especialmente con tinnitus nuevo, sensación de oído tapado o mareo.
  • Vértigo o mareo intenso con un cambio nuevo en la audición.
  • Síntomas neurológicos nuevos (por ejemplo: debilidad o adormecimiento facial, dificultad para hablar, nueva debilidad de un lado del cuerpo, dolor de cabeza intenso).
  • Secreción del oído junto con fiebre, dolor intenso o sensación de estar muy enfermo.
  • Si cree que un niño o una mascota pudo haber tragado una pila tipo botón o moneda (incluidas las pilas de audífono), o se la colocó en la nariz o el oído.

Muchos problemas cotidianos con los audífonos se deben a dos cosas muy normales: humedad y cerumen. Una rutina sencilla ayuda a reducir el sonido apagado, las interrupciones y las reparaciones innecesarias.[1][2]

Seguridad con las pilas (hogares con niños o mascotas)

Las pilas desechables para audífonos son pilas tipo botón o moneda. Si se tragan, o se colocan en la nariz o el oído, pueden causar lesiones internas graves. Si sospecha una exposición, busque atención de emergencia de inmediato y llame a:

  • National Battery Ingestion Hotline: 800-498-8666[5]
  • Poison Help: 800-222-1222[5]

Algunas guías recomiendan dar miel a ciertos niños de 12 meses o más mientras van camino a la sala de emergencias, si es posible que hayan tragado una pila tipo botón. Pero no retrase la atención en la sala de emergencias, y nunca dé miel a bebés menores de 12 meses.[4][5]

Pruebe esto primero: la rutina nocturna de 5 minutos

Haga estos pasos en orden

  1. Limpie el audífono con un paño seco y suave.[1]
  2. Cepille las aberturas del micrófono con la herramienta incluida (con suavidad, sin alfileres ni palillos).[2]
  3. Revise si hay cerumen (protector o filtro de cerumen, o la abertura del receptor). Cambie el filtro si parece obstruido o si el sonido ha estado apagado últimamente.[3]
  4. Seque y guarde:
    • Pilas desechables: deje abierta la puerta de la pila durante la noche para que salga la humedad (si su modelo usa una puerta).[8]
    • Recargables: limpie el dispositivo y déjelo secar al aire unos minutos antes de colocarlo en la base. Si está muy húmedo, deje que se seque por completo antes de cargarlo.[2]
    • Guárdelo en un estuche seco, lejos de la humedad y de las mascotas.[1][8]
  5. Haga una revisión rápida del sonido a la mañana siguiente antes de salir de casa (“¿suena normal hoy?”).[2]

Conozca las partes que suelen causar problemas

  • Micrófonos (pequeñas aberturas): pueden obstruirse con pelusa, maquillaje o residuos.
  • Receptor / altavoz: está cerca del canal auditivo y acumula cerumen con facilidad.
  • Protector / filtro de cerumen: está diseñado para bloquear el cerumen antes de que llegue al receptor; a veces necesita reemplazarse.[3]
  • Domo / molde: un ajuste flojo o agrietado puede causar retroalimentación (silbidos).

Cuidado diario

Por la mañana (30 segundos)

  • Escuche si hay cambios: un sonido apagado o interrupciones pueden sugerir cerumen, humedad o una conexión floja.[2]
  • Revise el ajuste: un domo o molde mal sellado puede causar retroalimentación (silbidos).[2]
  • Manténgalos lejos del agua y de los aerosoles: quítese los audífonos antes de bañarse o nadar; evite que la laca para el cabello o los cosméticos entren en los puertos del micrófono.[1][8]

Por la noche

  • Limpie con suavidad con un paño seco y un cepillo. Evite objetos puntiagudos. Si usa toallitas, use productos diseñados para dispositivos auditivos y evite que entre líquido en las aberturas.[2][8]
  • Déjelos secar durante la noche, especialmente si la humedad o el sudor son un factor. Algunos fabricantes recomiendan un sistema de secado seguro para el dispositivo cuando hay problemas relacionados con la humedad.[8]
  • Seguridad al cargar: mantenga los cargadores estables sobre una superficie firme. Si un dispositivo recargable o su cargador se calienta de manera inusual, se hincha, se agrieta o huele a “químico”, deje de usarlo y comuníquese con su clínica o con el fabricante. Las baterías de ion de litio no deben tirarse a la basura doméstica.[6][7]

Semanalmente (o según sea necesario)

  • Reemplace los protectores o filtros de cerumen cuando el sonido se vuelva apagado o el filtro se vea obstruido. Si no está seguro de cuál filtro usar, comuníquese con su profesional de la audición.[3]
  • Revise los domos y los tubos para detectar grietas o rigidez. Un domo agrietado puede causar retroalimentación y molestias.
  • Limpie los moldes solo según las instrucciones de su clínica (algunos se pueden lavar, otros no).
  • Revise los puertos del micrófono para ver si tienen pelusa o residuos.

Manejo de la humedad

La humedad puede venir del ambiente, del sudor, de la lluvia o de guardar los dispositivos en lugares con vapor (como los baños). Mantener los dispositivos secos es una recomendación constante en el cuidado auditivo.[1][2][8]

  • Quítese los dispositivos antes de bañarse o nadar, a menos que su profesional clínico le haya indicado otra cosa.[1][8]
  • Después del ejercicio, limpie los dispositivos y deje que se sequen por completo.[2]
  • Evite los autos calientes, el sol directo y los métodos de secado con mucho calor (los secadores de pelo pueden dañar la electrónica).[1][8]

Si sus audífonos se mojaron

  1. Quíteselos y apáguelos (o abra la puerta de la pila si corresponde).
  2. Límpielos con suavidad con un paño seco.
  3. Déjelos secar al aire en un estuche seco. Evite el calor y evite usar aire comprimido o en lata dentro de las aberturas del dispositivo.[1]
  4. Recargables: no los coloque en el cargador hasta que el dispositivo esté completamente seco.
  5. Si no encienden al día siguiente, o el sonido está distorsionado, comuníquese con su clínica.

Errores comunes que causan “problemas misteriosos”

Evite esto (causa muchas reparaciones prevenibles)

  • Agua y electrónica: no enjuague los audífonos bajo el grifo. Quíteselos antes de bañarse o nadar.[1][8]
  • Alcohol, solventes o limpiadores domésticos: el alcohol, los solventes y los agentes de limpieza generales pueden dañar los dispositivos. Use productos recomendados por su clínica o diseñados para dispositivos auditivos.[8]
  • Aire comprimido o en lata en las aberturas: puede empujar los residuos más adentro o dañar las mallas delicadas.
  • Herramientas puntiagudas: los alfileres o palillos pueden romper las mallas del micrófono.
  • Dejarlos “por ahí” cerca de mascotas: los audífonos son un objeto común para morder. Guárdelos en un estuche.[8]

Resolución de problemas: la lista segura de la clínica

Esto está pensado para la vida real: tiene 2 minutos, quiere recuperar el sonido y quiere evitar empeorar las cosas. Empiece primero con las revisiones más sencillas.[2]

Problema Pruebe esto (en orden) Si todavía no funciona
Sin sonido
  1. Confirme que esté encendido, en el programa correcto y que el volumen no esté silenciado.
  2. Cárguelo por completo o cambie la pila.[2]
  3. Revise si hay obstrucción por cerumen (protector o filtro de cerumen, domo, abertura del receptor). Cambie el filtro si está bloqueado.[3]
  4. Confirme que el domo o el receptor esté bien colocado y no flojo.
Pruebe el otro oído o el otro dispositivo (si tiene uno) para comparar. Si aún no hay sonido después de los pasos anteriores, comuníquese con su clínica.
Apagado / “como debajo del agua”
  1. Cambie el protector o filtro de cerumen (es una solución frecuente).[3]
  2. Cepille suavemente los puertos del micrófono y limpie el dispositivo.
  3. Revise si el domo o el molde tienen acumulación de cerumen o están colapsados.
  4. Déjelo secar durante la noche en un estuche de secado si la humedad es un problema recurrente (pregunte en su clínica qué es seguro para su modelo).[8]
Si el sonido apagado continúa, su clínica puede revisar el receptor, el tubo y su canal auditivo (cerumen).
Intermitente / se corta
  1. Cárguelo por completo o cambie la pila.[2]
  2. Déjelo secar durante la noche (el sudor y la humedad son desencadenantes comunes).[1][2]
  3. Revise si hay residuos en los puertos del micrófono y alrededor de los contactos.
  4. Si el audio por Bluetooth se corta, reinicie el teléfono y los audífonos, y luego pruebe sin transmisión para ver si es un problema de conexión.
Si continúa, comuníquese con su clínica (podría ser un problema del receptor, del micrófono o de los contactos).
Silbidos / retroalimentación
  1. Vuelva a colocar el domo o el molde (es una solución común).[2]
  2. Revise si hay cerumen (el cerumen puede cambiar el sello).[2]
  3. Reemplace los domos o tubos agrietados, si los hay.
  4. Asegúrese de que un gorro, una correa de mascarilla o el cabello no lo estén empujando hacia afuera.
La retroalimentación nueva y persistente puede significar que el ajuste necesita cambiarse o que su audición ha cambiado. Programe una visita a la clínica.[2]
Picazón / dolor
  1. Tome un descanso corto y revise si hay enrojecimiento o llagas.
  2. Confirme que el domo o el molde no esté roto, rígido o colocado de forma extraña.
  3. Mantenga los dispositivos limpios y secos; la humedad puede empeorar la irritación.[2]
Si ve lesiones en la piel, dolor importante, secreción, fiebre o una erupción que se está extendiendo, comuníquese pronto con su clínica.

Cuándo llamar a su clínica (y cuándo es urgente)

Comuníquese con su equipo de cuidado auditivo si nota:

  • Sonido apagado persistente después de limpiar y cambiar el protector de cerumen
  • Dolor nuevo, picazón, lesión en la piel, llagas o una erupción donde el dispositivo toca la piel
  • Retroalimentación repentina que antes no estaba presente
  • Problemas para cargar, sobrecalentamiento, hinchazón o corrosión
  • Falta un domo o punta del oído, o cree que una pieza puede haberse quedado atascada en el canal auditivo (no trate de sacarla con herramientas)
  • Secreción nueva del oído (especialmente si ha tenido secreción crónica; la secreción también puede dañar los audífonos con el tiempo)[1]

Seguridad urgente: no espere con estas situaciones

Si tiene un cambio repentino en la audición (de horas a unos pocos días), mareo nuevo intenso, secreción del oído con fiebre, debilidad o adormecimiento facial nuevo, u otros síntomas neurológicos preocupantes, busque una evaluación urgente. Use nuestra guía de seguridad para saber “qué hacer ahora mismo”.

En resumen

La limpieza suave diaria y el control de la humedad ayudan a prevenir muchos problemas comunes.[1][2] Cuando algo cambia, use primero la lista de resolución de problemas. Y si hay dolor, secreción, fiebre, sobrecalentamiento o un cambio repentino en la audición, busque ayuda temprano.

Referencias

Las referencias respaldan afirmaciones importantes para la seguridad y la atención clínica. Esta página es educativa y no reemplaza el consejo médico individualizado. Los pasos específicos del dispositivo pueden variar según la marca y el modelo. Siga su guía del usuario y las instrucciones de su clínica.

  1. National Institute on Deafness and Other Communication Disorders (NIDCD). Hearing Aids. (Cuidados generales: mantener los dispositivos limpios y secos; evitar el calor; evitar aerosoles; mantenerlos lejos de niños y mascotas; la secreción puede dañar los audífonos.) https://www.nidcd.nih.gov/health/hearing-aids
  2. American Speech-Language-Hearing Association (ASHA). Daily Care and Troubleshooting Tips for Hearing Aids (Audiology Information Series, 2022). https://www.asha.org/siteassets/ais/ais-hearing-aids-troubleshooting.pdf
  3. Oticon (ejemplo de fabricante). How to replace the wax filter on your hearing aids. (Los filtros y protectores de cerumen varían; use el tipo correcto y comuníquese con su profesional de la audición si no está seguro.) https://www.oticon.com/support/care-and-cleaning/basic-hearing-aid-use/how-to-replace-wax-filter-on-hearing-aids
  4. U.S. Consumer Product Safety Commission (CPSC). Button Cell and Coin Battery Information Center. (Guía de emergencia y advertencias sobre la miel para ciertos niños; no retrase la atención en la sala de emergencias.) https://www.cpsc.gov/Safety-Education/Safety-Education-Centers/Button-Cell-Coin-Battery-Information-Center
  5. National Capital Poison Center (Poison.org). Button Battery Ingestion. (Números de ayuda y pasos urgentes.) https://www.poison.org/battery
  6. U.S. Environmental Protection Agency (EPA). Used Lithium-Ion Batteries. (Seguridad para desecho y reciclaje.) https://www.epa.gov/recycle/used-lithium-ion-batteries
  7. U.S. Fire Administration (USFA/FEMA). Battery Fire Safety. (Señales de advertencia como olor, calor o cambio de forma; precauciones para desecharlas.) https://www.usfa.fema.gov/prevention/home-fires/prevent-fires/batteries/
  8. PhonakPro (ejemplo de fabricante). Care and cleaning of your hearing systems. (Ejemplos de advertencias comunes de los fabricantes sobre humedad, calor, solventes o agentes de limpieza, y el uso de sistemas de secado seguros para el dispositivo.) https://www.phonakpro.com/content/dam/phonakpro/gc_hq/en/products_solutions/other_products/documents/care_cleaning_of_your_hearing_system.pdf

Preguntas frecuentes

¿Con qué frecuencia debo cambiar los protectores de cerumen?

No hay un solo horario para todas las personas. Muchas personas los cambian cuando el sonido se vuelve apagado o el protector se ve sucio. Algunos fabricantes sugieren un intervalo regular, pero la mejor razón para cambiarlo es que esté obstruido. Si no está seguro de qué filtro usar, pregúntele a su profesional de la audición.[3]

¿Por qué a veces mis audífonos silban?

Las causas más comunes incluyen acumulación de cerumen, un domo o molde mal sellado, o un dispositivo que no está bien colocado. Limpiarlo y volver a colocarlo suele ayudar. Si es un problema nuevo y persistente, su clínica puede revisar el ajuste y la programación.[2]

¿Puedo usar mis audífonos durante el ejercicio?

Muchas personas sí lo hacen. Si el sudor es un problema, limpie los dispositivos después y déjelos secar. Si tiene problemas repetidos con la humedad, pregunte en su clínica sobre opciones de protección y estrategias de mantenimiento.[1][2]

¿Está bien limpiar los audífonos con toallitas con alcohol?

Con frecuencia no es recomendable para el audífono en sí, a menos que su clínica o el fabricante indiquen que es seguro para su modelo. El alcohol, los solventes y los productos generales de limpieza pueden dañar los dispositivos, y cualquier líquido que entre en las aberturas puede causar problemas. Pregunte en su clínica qué debe usar para su dispositivo, especialmente si quiere una toallita desinfectante (por ejemplo, después de una enfermedad).[8]